Arf, arf, arf

lunes, 29 de noviembre de 2010

He tenido dos semanas de vacaciones y por desgracia he currado más que sin tener vacaciones, por lo que he estado completamente apartada del mundo, salvo del mundo de las brochas, el bricolaje, el taladro y cualquier herramienta utilizable para embellecer el hogar.
Y después de eso, la vuelta al trabajo, cosas acumuladas,  horas extras de las que te las pagan, cansancio y sintiendo que necesito unas vacaciones de nuevo, que menudo añito llevamos.

Pero ya está, estamos acabando con el piso, de verdad de la buena  y espero que antes de fin de año nuestra casa sea la casa que llevamos diseñando hace tantos meses.

Se me han acumulado en la cabeza muchas cosas para contar, cosas como por ejemplo que una vez más descubro que la actitud lo es todo y que tras el bache llegan tiempos mejores, que estoy llena de ilusión por este hogar que casi está construido, que la incertidumbre laboral pesa menos que mis ganas de mantener las decisiones tomadas y que luego vengan las tortas si han de venir. 

En fin, que estoy viva y he vuelto.

La musiquita del viernes

viernes, 26 de noviembre de 2010

Serj tankian, Lie Lie Lie


¿Exceso de comunicación?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Hoy me ha llamado un cliente para decirme que me había mandado un mail, diciéndome que me había mandado un fax a primera hora de la mañana.

Me han entrado ganas de preguntarle,
-¿Y no le apetece pasarse por aquí para decirmelo en persona?
Por si acaso, vamos...

Muajajajajajajajaja

La tortilla de los hipócritas

lunes, 22 de noviembre de 2010

Durante mucho tiempo, mi madre se interesó por todo tipo de disciplinas alternativas y no es de extrañar que su pareja proviniese de ese mundo.

Su pareja, vivía en una comuna naturista, donde cada uno asumía una parte de las labores de la finca que compartían y se autofinanciaban vendiendo productos de sus huertos, todo ello natural, ecológico y supersaludable.
Por descontado eran vegetarianos y no utilizaban productos químicos para sus cultivos, vivían en medio de la naturaleza y adoraban a los animales.

Mi madre ya llevaba algún tiempo saliendo con este hombre, cuando decidió que lo mejor para que nos conociéramos, era ir un fin de semana a la comuna.
Yo tenía unos 9 años y mi hermano 4 años menos.
Así que llegamos a la estación de tren y allí estaba él.
Nos llevó en su moto hasta la comuna y se volvió a por mi madre, nuestra única compañía hasta que llegaron fueron una bandada de ocas con muy mala baba que nos atacaron en varias ocasiones; empezábamos bien.

Cuando llegó mi madre entramos dentro y nos presentaron a un montón de extraños, gente que se vestía de manera rara y vivía en una casa rara en la que hacía un frío de cojones, la verdad.
Después de haber hecho las presentaciones se pusieron a discutir que alimentos ibámos a preparar para la comida.
Cuando mi hermano y yo empezamos a oir lo que había para comer se nos pusieron los pelos de punta; ya llevábamos un tiempo sufriendo cambios en nuestra dieta, pero lo de la comuna era mil veces peor.

Mi madre, consciente de que sus hijos no iban a probar bocado ante el menú que nos querían preparar, les comentó que si no les importaba, ella nos prepararía una tortilla de patatas.
Si hubiesen podido, la hubiesen colgado del campanario más cercano y le hubiesen prendido fuego.
Durante media hora, la pusieron de vuelta y media, que ellos no comían huevos, que qué clase de alimentación nos estaba dando, etc, etc, etc.
Ella les explicó que nosotros no éramos vegetarianos y que estábamos cambiando poco a poco nuestros hábitos, pero que éramos niños y no se nos podía dejar sin carne ni cambiar nuestra alimentación tan radicalmente.
Le dijeron que muchos niños eran vegetarianos, que eso eran tonterías, y que que fuéramos niños no era una excusa para que no comiéramos lo mismo que ellos.
Mi madre no quería causar mala impresión, pero no estaba dispuesta a ceder, así que insistió hasta que le dieron permiso, por esta vez, a cocinar en su sagrada cocina los alimentos del mal.
Como no tenían huevos, su pareja se fue en moto a comprarlos.

Mi madre cocinó una gran tortilla para mi hermano y para mi, tardó mil años en tenerla lista, por que no le dejaban los fogones y tenía que ir quitándola cada vez que se lo pedían.
Cuando terminó ya estábamos todos sentados en la mesa, dispuestos a comer; ellos un montón de cosas verdes y extrañas y mi hermano y yo, una maravillosa tortilla de patatas.
Mi madre cortó un trozo y le ofreció a una de las chicas, ella horrorizada dijo que no, que ella no comía huevos, que era un crimen, bla, bla, bla.
Se hizo de rogar un poco más y al final aceptó, pero por quedar bien, según ella.
Los demás la imitaron.
Y la imitaron tanto que no nos dejaron tortilla.
Se la comieron entre todos en cuestión de minutos y no dejaron ni un triste trozo.
Mi madre, mi hermano y yo, no salíamos de nuestro asombro.

Cuando se dieron cuenta, les dio la risa tonta y nos animaron a comer del resto de cosas.
Yo, que ya estaba un poco enfadada, les hice notar que lo que nosotros queríamos comer era tortilla, por lo que invitaron a mi madre amablemente a que nos preparara otra tortilla, esta vez sin interrupciones.
Así que mientras ellos se comían el resto de manjares, nosotros mirábamos y mi madre cocinaba.

Al final nos comimos a las 5 de la tarde la dichosa tortilla, sin más compañía que la de mi madre y su pareja, por que el resto, ya bien comiditos, se habían marchado a hacer sus cosas.
Cuando terminamos la tortilla, le hice notar a mi madre que esa gente no me gustaba nada, por que decían una cosa y luego hacían otra.
Mi madre asintió con la cabeza y me dijo,
-A eso se le llama ser un hipócrita.
..

La musiquita del viernes

viernes, 19 de noviembre de 2010

Nine inch nails (NIN), Head Like A Hole


Tonterias a granel

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Yo soy de esas personas a la que le pasan cosas raras.
Es así, no puedo evitarlo.

Por ejemplo, a veces las cosas me atacan, sí, las cosas inanimadas se las ingenian para cobrar vida, y me atacan.

Una vez, estaba en la playa, en una de esas playas que tiene un montón de piedras nada más meter los pies en el agua, que es casi una garantía de que en algún momento me voy a meter una galleta bien bonita, por que playa, piedras, mar y pies cavos, es una combinación peligrosa de la ostia.
Así que allí estaba yo, con un grado de concentración muy grande, tratando de meterme en el agua sin resultar herida, despacito, cuando de repente viene una ola de las que te llegan a la rodilla y zasca, una piedra del tamaño de mi mano me da en toda la rodilla, ahí, justo donde tengo la vena cuyo proyecto de vida es convertirse en variz.
No podía dar crédito, la verdad, acababa de ser atacada por un pedrolo, así, por la cara, por que sí, justo en uno de los sitios más delicados de mi anatomía.
Una lagrimita se deslizó por mi mejilla, por que a todo esto hay que decir que la venita está justo al lado del hueso de la rodilla, un sitio doloroso con o sin venita, vamos.

Al cabo de unas cuantas horas, tenía un pedazo de morado que daba miedo, andaba medio coja y cuando alguien me preguntaba con los ojos como platos,
-¿Pero que te ha pasado en la rodilla?
yo contestaba invariablemente,
-Nada, que me ha atacado una piedra en la playa.
Y claro, la gente pensaba, eso no puede ser, pero por otra parte pensaban, bueno, es que a ella le pasan cosas raras así que al igual sí puede ser y entonces yo les explicaba lo que había pasado y empezaba un debate sobre si eso se podía considerar un ataque o no.

Ya se sabe, las tardes de verano la gente pierde el tiempo en tonterías.

Conversaciones absurdas en las que me meto

lunes, 15 de noviembre de 2010

Las más absurdas que he tenido nunca, sin duda alguna con los evangelizadores urbanos varios que nos podemos encontrar en esta gran y maravillosa ciudad en la que habito.

Y diréis, ¿acaso es obligatorio tenerlas?, pues no, no lo es, pero es que no sé si sabéis que soy muy discutidora y me meto en unos embolaos yo sola que es pa verme y uno de mis embolaos preferidos es pelearme con evangelizadores varios, no sé muy bien por que, la verdad.

El caso es que estoy ya muy bien enseñadita y trato de evitarlos, pero quien tuvo, retuvo y a veces, aunque se me acerque una persona de esas que huelen a biblia por los cuatro costados, irremediablemente me paro para ver que quieren, que en todos los casos es lo mismo; tu alma inmortal, acompañada de tus ingresos, que inmortal sí, desposeída no.

Pues eso, que voy yo con mi musiquita por la calle, y se me acercan un par de chicas para hacerme una encuesta y a pesar de que mi intuición me dice, ¡corre!, yo me paro, me quito los cascos y digo que de qué va la encuesta.
En si misma la encuesta era un documento que debe valer su peso en oro, por que tela marinera las preguntitas que hacías las mozas.
Empezamos con un clásico,
-¿Usted cree en Dios?
Sí, aquí debería haber salido corriendo, pero no, no lo hice.
Que de que Dios me habla, si del de la iglesia cristiana o de la idea de Dios, así en abtracto.
La que habla, la otra solo mueve la cabeza aprobando o desaprobando y sonríe mucho, mientras abraza la carpeta que lleva como si dentro estuviesen las tablas esculpidas con los diez mandamientos, me mira con cara de estar pensando que de que otro Dios puedo estar hablando, me aclara que hablamos del Dios cristiano y le respondo que no, que en el Dios cristiano no creo, pero que sí creo en la idea de Dios.
No entiende por que no creo en el Dios cristiano, le explico que no puedo creer en una iglesia discriminatoria, que basa su doctrina en el miedo y la venganza y ya que estamos, le digo que tampoco creo en el infierno.
Me hace una serie de preguntas de esas absurdas que me dejan un poco descolocada y que no recuerdo, para pasar a preguntarme;
-¿Cree usted que Dios es un hombre o una mujer?
He de reconocer que esto es la primera vez que me lo preguntan así a bocajarro, por la calle.
Yo le contesto que no creo que Dios sea una "persona", vamos que si se tomó la molestia de crear a los ángeles sin sexo, para que él iba a adjudicarse uno, así que no puedo creer que Dios sea una mujer de la misma manera que no creo que sea un hombre.
No me entiende, y se lo tengo que contestar otra vez.
Y entonces llegamos a una de mis preguntas favoritas, el apocalipsis.
-¿Cree usted que cuando el mundo se acabe los justos serán salvados por Dios?
Pongo cara de esto va a ser muy complicado, y le digo que como no creo en el infierno, no veo por que Dios va a salvar a unos pocos y todo eso.
Entonces ella, hábilmente me contesta,
-Ya, pero la Biblia dice que...(ponga usted aquí la versión reducida de cuando Dios se cabree y mande el mundo al cuerno y/o/u Armagedón).
Y yo, viendo que me sale el genio cabezón,
-Es que lo que dice la Biblia para mi tiene la misma credibilidad que cualquier otro libro de ficción.
La encuestadora y la amiga, amarillas de la impresión, pero insiste, y dice,
-¿Entonces usted no cree que la Biblia la escribiera Dios?
Silencio dramático, cara de pepinillo, voz comedida y profunda, gesto afectado y digo,
-Esto...es que la Biblia no la escribió Dios, sino personas.
La encuestadora se ofusca por unos instantes.
-Pero es la palabra de Dios.
Y yo, que me empieza a salir la vena cabroncilla,
-Bueno, eso te lo discuto luego, pero ahora aclaramos lo de la autoría del libro este, que no lo escribió Dios, vamos, que hasta la iglesia lo tiene asumido.
Y ella, que ve que por ahí no vamos bien, dice,
-Bueno, sí, claro, Él no la escribió personalmente, pero es su palabra.
Y yo,
-Bueno, no sé que decirte, un libro que compila textos de distintas épocas, que se contradicen y que son cribados para vender lo mejor posible las ideas de la iglesia, no me parece a mi la palabra de Dios, más bien me parece una campaña comercial.
Me mira ojiplática y trata de recordar de que estamos hablando,ah, sí, del fin del mundo,
-Ya, veo que usted le da importancia al tema científico, pero sabrá usted que hasta los científicos están de acuerdo con que el fin del mundo se acerca y ven probable el apocalipsis.
Ahora la ojiplática soy yo,
-Perdón, ¿qué? que los científicos vean probable el fin del mundo no es lo mismo que que crean que lo va a perpretar el Sr. Dios.
Y ella, que no se rinde,
-Bueno, pero las teorías sobre la creación del mundo...
No la dejo acabar,
-¿El Big Bang, quieres decir?
Ella duda, mira a su compañera, me da la impresión que lo mismo le da que le hable del Big Bang que del Big Ben,
-No, no, yo me refiero a Dios y...
No, que no hable más,
-¿No me irás a decir que la comunidad científica está de acuerdo con que Dios creó el mundo?
Y ella, que no ve ni de donde le caen,
-Sí, sí, claro, muchos científicos dicen que...
Mira, me acabo de acordar que tengo cosas que hacer y esta no es una rival digna,
-Sabes que te digo, que me has parado diciéndome que me ibas a hacer una encuesta sobre estudios teológicos y lo que quieres es venderme un producto que yo no te voy a comprar.
Hasta otro rato y buenas tardes.
Se despiden las dos con caras compungidas, me pongo los cascos y me voy con mi musiquita a otra parte.

Depeche Mode, Blasphemous Rumours



Unheilig, Armagedon

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