Con la llegada del Pececito de Mar, las mamis nos enfrentamos a nuevos retos estilísticos a veces difíciles de superar.
Con unos 5 minutos de tiempo para ti al día, debes tratar de no parecer un zombi, aunque te sientas cómo uno y con tal de seguir sociabilizando es importante que no descuides tu aspecto e higiene básica, aunque los 10 minutos de la ducha los cambiarías gustosamente por 10 minutos de sueño más.
Mi kit básico para no ahuyentar al prójimo y mantener mi anatomía en unos mínimos aceptables es este:
1- En tu vida habías dado tantos besos:
Si tu labios suelen ser cual el esparto gracias a la deshidratción extrema y llevar los labios cortados forma parte de tu adn, recuerda que no es nada bonito que tu retoña acabe con la cara igual de arañada después de que la bese papá con su barba que mamá con sus morros piedrapomez.
Ya antes era una adicta a los protectores labiales pero es que ahora que me paso el día besando y besando y besando, los consumo en cantidades industriales.
Yo uso el Bálsamo labial de mojito de (Malin + Goetz) no es muy pegajoso, huele muy bien y me hidrata mucho.
2+5- Entre los dedos de las manos te han salido membranas:
Nada más llegar de la calle te lavas las manos para coger y besar al Pececito de Mar, antes de darle teta te lavas las manos, antes de cambiarla te lavas las manos y después también, antes de darle el puré te lavas las manos y después también, antes de cocinarle te lavas las manos y después también...a estas alturas, entre tus dedos han salido unas membranas que te avisan de que ya estás lista para lanzarte al mar y sobrevivir en él, pasas más tiempo con las manos en remojo que secas.
Si voy a estar todo el día dale que dale con el jabón, al menos que sea uno que me guste y que no me deje las manos como una lija y con la excusa de que la lata era tan monórrima, no pude resistirme.
Ahora estoy usando el Jabón en lata VINTAGE, Ámbar Rosa de The Scottish Fine Soaps Company.
Huele que enamora y deja las manos suaves suaves.
Y para después o no para después, por qué soy igual de adicta a la crema de manos que al cacao para los labios, Essence 24h hand Protection balm Strawberry Dark Chocolate, que aprovechando las fechas huele muy navideñamente y hace que me den ganas de chuparme los dedos.
Tengo otra igual de banana esperándome.
Y otra de Rosa de Bulgaria.
Y otra de Gengibre.
Y otra de...¡qué!, ¡ya os he dicho que soy una adicta a las cremas de manos!
3-No se ría, no se ría, de la Bruja, Avería:
Uno de mis grandes problemas en la vida es mi pelo, sí, me trae por el camino de la amargura.
No sé de quién lo he heredado, pero desde luego, me hizo un favor.
Tengo ese pelo que cuando era pequeña eran tirabuzones preciosos y que al ir creciendo fué experimentando eso de la estática y que no es ni liso, ni rizado, ni nada en concreto, pero que como no me peine después de lavarlo y le de alguna ayuda química, parezco la hermana perdida de Tina Turner.
Una vez seco, ya no se puede peinar, así que hay que asegurarse que antes de que se seque haya quedado en unas mínimas condiciones y como corro el riesgo de no disponer del tiempo necesario para adecuarlo al de un ser de esta raza debidamente civilizado, he descubierto una cosa maravillosa, una especie de crema que se pone en mojado y en seco y evita que cuando la gente me vea grite; - ¡¡¡La Bruja Avería!!!
Yanagiya PREXCEED Hair Cream (Tsubaki Oil) (140 g).
4+6- La felicidad se te nota en la cara (de loca):
Concretamente en eso que llaman arrugas de expresión, que son hermosas y otorgan personalidad y demuestran que has vivido y todas esas cosas.
Como soy una mami algo mayor y me encantan las arrugas de expresión, que quede claro que tengo desde los 15 años, pero a veces temo que en unos años me pregunten si el Pececito de Mar es mi nieta en vez de mi hija, le doy al contorno de ojos y a la hidratante como si no hubiese mañana.
Eso me asegura tres cosas importantes:
-No despellejarme como un lagarto de muda en el frío invernal.
-Que me sigan diciendo eso de que resplandezco desde que soy madre.
-Evitar el llanto desconsolado de mi bebé.
Yo uso para los fríos invernales para la cara Giovanni, D:tox System, Replenishing Facial Moisturizer, Step 3 y para los pinrreles de gallo Bee Naturals, Queen Bee, Peeper Keeper Eye Balm.
7- Un rayo de sol uo-o-o:
En catalán hay un dicho que dice, cara pigada, cara estimada, que pa que se me entienda en todas partes es, cara pecosa, cara querida pero sin la rima, claro.
Las pecas son muy bonitas sí, hasta que van creciendo y creciendo y dejas de parecer la hermana perdida de Tina Turner, para ir pareciendo su gemela por qué entre los pelos y el tono de la piel que te ha subido 7 tonos desde que saliste de casa y has vuelto, descubres eso de las manchas solares.
En el embarazo ya ni te cuento, como pilles el verano fijo te sale un simpático bigote de melanina que luego no te quita ni el láser.
Y como has pasado de ser un vegetal cuyo mejor plan era pasar el finde viendo series y pelis frikis, a estar todo el día haciendo el gamba por ahí al aire libre, si no quieres acabar siendo el doble con tetas de Cocodrilo Dundee, ya te puedes ir embadurnando varias veces al día en un buen protector solar.
Yo ahora estoy usando Kiss My Face, 50 SPF.
8- ¿Es un pajaro, es una avión? No, ¡es Purelan!:
Antes de estar embarazada me preguntas que qué es Purelan y seguramente te hubiese dicho que un detergente para lavar prendas de lana o algo por el estilo.
Antes de ser madre, las tetas me dolían bastante, o eso creía yo, pero los pezones no.
Con la maternidad recién estrenada si te han dado puntos, siempre llega el día en que te preguntas:
-Mmmmm, a ver, ¿qué me duele más, el cosimiento del toto o las heridas sangrantes de los pezones?
Difícil elección, sí señora.
Habrá opiniones de todo tipo, mamis más del dolor de toto y mamis más del dolor de teti, pero sea cómo sea, cuando te quejes del dolor de teti todos en tu entorno te dirán eso de:
-¿Y ya te has puesto el Purelan?
El Purelan oiga, la nueva piedra filosofal de la maternidad, el Santo Grial, el descubrimiento más importante después de la Penicilina, el Soma tetorril, el no va más del no va más.
Da igual con quién comentes el tema, con tu vecina, con tu comadrona, con tus compañeras del trabajo madres recientes, con la farmacéutica, invariablemente si hay dolor de teta, hay pregunta.
¿Purelan?
Lo único malo de esta crema milagrosa, es que no es milagrosa.
Que yo no digo que no haga nada, que no vaya bien, que no haya salvado la lactancia a miles de millones de mujeres, no, no digo eso.
Digo que para hidratar y proteger el pezón es estupenda, pero que cuando tienes una grieta con herida desde hace tres meses, pues milagros tampoco hace, vamos, que no es como depositar una gota de sangre de vampiro que todo lo regenera y cura.
Pero que vaya, para lo que es , para proteger, hidratar y preparar, pues sí, va muy bien y yo aún tengo un botecito a estas alturas de la mamancia, digo lactancia.
Medela purelan 100 nipple cream, se compra en cualquier farmacia.
Y hasta el aquí el kit de supervivencia.
Si te ha gustado algo, he dejado los enlaces.
Si te animas a comprar en IHerb, una página americana de entre muchas cosas, cosmética, mucha de ella con ingredientes naturales y barator barator, en tu primera compra te puedes beneficiar de un descuento de 5$ o 10$, depende de promociones que hacen, metiendo el código POC477 o siguiendo este enlace:
http://www.iherb.com?rcode=POC477.
Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotografía. Mostrar todas las entradas
Kit de supervivencia de la mami loca de atar pero feliz
martes, 17 de diciembre de 2013
Etiquetas:
Cosmética,
Fotografía,
Iherb,
Mami loca pero hermosa,
Mamis y Papis novatos
Mi vida es un infierno
viernes, 13 de diciembre de 2013
Hace mucho tiempo que no escribo, os preguntaréis si estoy viva (o no) y qué me ha pasado.
La respuesta es muy sencilla; mi vida es un total y completo infierno.
Por mucho que te hayan dicho y por mucho que te hayas mentalizado, nadie te prepara para lo que estoy sufriendo, mi vida se ha convertido en una lucha continua, en un sinvivir, ataques de pánico, carreras por la calle, peleas en cualquier parte, me siento como un león en la selva luchando a vida o muerte, a cada instante.
Es complicado decirlo, atrevido y hasta arrogante, pero he de confesar que...mi hija es demasiado guapa, demasiado simpática y demasiado salá.
Oh, qué bien, estaréis pensando, o tal vez, anda exagerá, ya será menos y yo os digo, no, no es para menos y de bien nada, ni os imagináis el tremendo esfuerzo que deben hacer los padres de una criatura como la mía.
Mando a Papá Calamar a por un par de cosas a la tienda de al lado, 5 minutos, 10 a lo sumo se tarda en hacer el trámite, y sin embargo él llega media hora después, despeinado y ojeroso y me dice con un hilo de voz:
-Lo siento, es que todos querían ver al Pececito de Mar, todos querían tocarla y que les sonriera, ha sido terrible, no me dejaban irme.
Y esto no es una excepción no, esto pasa cada día, todos los días, así cerramos la puerta de casa a nuestras espaldas, creamos escenas de pánico e histerismo allá a donde vamos.
Como el día que la antipática vecina del segundo que sólo se paraba para meterse con nosotros, le dió al ascensor, paramos en su planta pero íbamos llenos, cuando nos vió se dió cuenta, dejó que se cerrara la puerta y en el último instanté recordó a nuestra hija y entonces, abrió la puerta de una ostia y gritando presa del pánico se metió dentro del miniascensor vociferando:
Y la niña, y la niña, quiero ver a la niiiiiiiññññaaaaaaaaaaa!!!!!!!!
Es tal el poder de convocatoria que tiene, que en el metro he de levantarme para bajar una parada antes, por qué sino, no llego a las puertas a tiempo de la de veces que nos paran de lo que va del asiento a la puerta del vagón.
Las abuelas del barrio ya no dan la vuelta a la manzana, persiguen el carrito o al progenitor porteador tal cual nos ven salir del portal.
La gente del barrio ya no va a hacer las bravas o a tomar el café del domingo de la mañana, vienen a sentarse en la mesa de al lado a ver si les cae una sonrisa de nuestra retoña.
Es que lo suyo es tan exagerado que hasta los chicos adolescentes se paran a mirarla, chicos adolescentes!!!!! el no va más del antibebé, hasta ellos babean embelesados ante los ojazos de mi niña.
Estamos agotados, el día que no salimos a la calle, hay manifestaciones frente a nuestro balcón, desde los terrados vecinos nos ponen pancartas, de verdad que no podemos más!!!
Es por eso que no tengo tiempo para nada, pero para nada de nada.
*Estoy loca de atar, lo sé, pero soy una loca feliz.
La respuesta es muy sencilla; mi vida es un total y completo infierno.
Por mucho que te hayan dicho y por mucho que te hayas mentalizado, nadie te prepara para lo que estoy sufriendo, mi vida se ha convertido en una lucha continua, en un sinvivir, ataques de pánico, carreras por la calle, peleas en cualquier parte, me siento como un león en la selva luchando a vida o muerte, a cada instante.
Es complicado decirlo, atrevido y hasta arrogante, pero he de confesar que...mi hija es demasiado guapa, demasiado simpática y demasiado salá.
Oh, qué bien, estaréis pensando, o tal vez, anda exagerá, ya será menos y yo os digo, no, no es para menos y de bien nada, ni os imagináis el tremendo esfuerzo que deben hacer los padres de una criatura como la mía.
Mando a Papá Calamar a por un par de cosas a la tienda de al lado, 5 minutos, 10 a lo sumo se tarda en hacer el trámite, y sin embargo él llega media hora después, despeinado y ojeroso y me dice con un hilo de voz:
-Lo siento, es que todos querían ver al Pececito de Mar, todos querían tocarla y que les sonriera, ha sido terrible, no me dejaban irme.
Y esto no es una excepción no, esto pasa cada día, todos los días, así cerramos la puerta de casa a nuestras espaldas, creamos escenas de pánico e histerismo allá a donde vamos.
Como el día que la antipática vecina del segundo que sólo se paraba para meterse con nosotros, le dió al ascensor, paramos en su planta pero íbamos llenos, cuando nos vió se dió cuenta, dejó que se cerrara la puerta y en el último instanté recordó a nuestra hija y entonces, abrió la puerta de una ostia y gritando presa del pánico se metió dentro del miniascensor vociferando:
Y la niña, y la niña, quiero ver a la niiiiiiiññññaaaaaaaaaaa!!!!!!!!
Es tal el poder de convocatoria que tiene, que en el metro he de levantarme para bajar una parada antes, por qué sino, no llego a las puertas a tiempo de la de veces que nos paran de lo que va del asiento a la puerta del vagón.
Las abuelas del barrio ya no dan la vuelta a la manzana, persiguen el carrito o al progenitor porteador tal cual nos ven salir del portal.
La gente del barrio ya no va a hacer las bravas o a tomar el café del domingo de la mañana, vienen a sentarse en la mesa de al lado a ver si les cae una sonrisa de nuestra retoña.
Es que lo suyo es tan exagerado que hasta los chicos adolescentes se paran a mirarla, chicos adolescentes!!!!! el no va más del antibebé, hasta ellos babean embelesados ante los ojazos de mi niña.
Estamos agotados, el día que no salimos a la calle, hay manifestaciones frente a nuestro balcón, desde los terrados vecinos nos ponen pancartas, de verdad que no podemos más!!!
Es por eso que no tengo tiempo para nada, pero para nada de nada.
*Estoy loca de atar, lo sé, pero soy una loca feliz.
Etiquetas:
Amor,
Familia,
Fotografía,
Gremlincita,
Tonterias
Cinco meses de locura
domingo, 21 de julio de 2013
Y no cambiaría
ni un solo llanto, tuyo y mío
ni una hora de insomnio
ni un cambio de pañal
ni una grieta en el pecho
ni una medalla en la ropa o en la piel
ni una papilla en el respaldo de la hamaquita
ni una vomitona
ni una noche en vela
ni un mordisco
ni una mastitis
ni un susto
por qué tal y como te parí,
eres perfecta.
*Dale tregua a tua papis, que tú eres perfecta pero ellos aún no se han acostumbrado y andan hechos mierda.
ni un solo llanto, tuyo y mío
ni una hora de insomnio
ni un cambio de pañal
ni una grieta en el pecho
ni una medalla en la ropa o en la piel
ni una papilla en el respaldo de la hamaquita
ni una vomitona
ni una noche en vela
ni un mordisco
ni una mastitis
ni un susto
por qué tal y como te parí,
eres perfecta.
*Dale tregua a tua papis, que tú eres perfecta pero ellos aún no se han acostumbrado y andan hechos mierda.
Lo cotidiano
miércoles, 26 de junio de 2013
Lo cotidiano ahora es:
Dormir no más de unas pocas horas seguidas.
Haber olvidado qué era la intimidad y el pudor.
Comer por turnos.
Tener hiperdesarrollado el sentido del oído.
Los abrazos y los besos en cualquier momento.
Apretar contra tu cuerpo a tu pequeñita en mitad de la noche.
El nudismo tetil.
Asombrarte de lo hermosa que has parido a tu criatura.
Estar enamorada de sus cacas, de sus pipis, de sus pedos y de sus eructos.
Inventar canciones y danzas.
Empezar a sentirme madre de mi hija.
Enterneciendo al mundo desde febrero de 2013
martes, 28 de mayo de 2013
Como Gremlincita sólo duerme de noche y a duras penas, cuando salimos a la calle lo de llevarla en el carrito a veces se complica por lo que la mitad del tiempo acaba en brazos de los papis.
Y parece que la gente no está muy acostumbrada a ver bebés tan pequeños por ahí por qué la gente nos asalta literalmente para opinar sobre lo preciosisisisisisisma y pequeña que es nuestra bebé.
Aunque lo mejor con diferencia es sacarla en el metro o el tranvía, por qué tal y cómo la sacas se oye un ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, has visto que cosa tan bonita.
Y parece que la gente no está muy acostumbrada a ver bebés tan pequeños por ahí por qué la gente nos asalta literalmente para opinar sobre lo preciosisisisisisisma y pequeña que es nuestra bebé.
Aunque lo mejor con diferencia es sacarla en el metro o el tranvía, por qué tal y cómo la sacas se oye un ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, has visto que cosa tan bonita.
Dos meses y tres días
miércoles, 24 de abril de 2013
Ya hace dos meses que nuestra Gremlin llegó al mundo y por descontado que nuestras vidas andan del revés completamente.
Las primeras semanas son tan duras que si lo supieses se te pasaban las ganas de golpe de ser madre.
No tienes ni idea de nada, estás agotada y dolorida hasta unos niveles que te ríes tú del parto aunque durase 12 largas horas, la gente te acosa con consejos, todos quieren ver al Gremlin pero nadie echarte una mano, tienes las hormonas y las emociones más revueltas que una coctelera, te estás acostumbrando a tu nuevo cuerpo y para eso vas a necesitar tiempo por qué vaya escabechina y sobretodo, estás aterrorizada por cagarla y cargarte al Gremlin, aunque sobre esto último no temáis, los hacen a prueba de bombas aunque a ti no te lo parezca.
Te pasas 9 meses o más mentalizándote de lo difícil que debe de ser el ser madre, pero da igual, ni que haga 5 años que lo haces, cuando el churumbel llega te pilla en bragas.
Da igual la confianza que tengas en ti misma, la edad, lo que hayas leído, flipas en colores de lo ignorante que puedes llegar a ser, de lo pardilla y hasta de lo torpe e inútil que te puedes convertir en pocas horas; que no das una, vaya.
Cada vez que alguien te pregunta si estás contenta, o peor, feliz, te entran ganas de llorar, de regalarle al Gremlin y salir huyendo a un país lejano, pero te da miedo que llamen a los servicios sociales sólo de decirlo en voz alta, sonríes y dices que sí, que mucho, que muy feliz.
Ahora todo el mundo te hablará de la luz especial que irradias, que no sabes muy bien en qué se diferencia de las que irradiabas durante el embarazo, que ya no sabes si eres una mujer o una bombilla halógena, por qué la maternidad te ha transformado tanto que aunque que salgas a la calle sin churumbel se te nota en el aura tu nuevo estado aunque tú te sigues sintiendo igual que antes, exactamente igual que antes, menos por el cansancio y el sueño, las tetas doloridas, los puntos, la falta de vida sexual, los kilos que te han quedado, la barriga flácida y la responsabilidad del tamaño de un campanario que te has echado encima, claro, pero igual, igualica que antes.
A las tantas de la madrugada, tratando de que tu churumbela duerma, noche tras noche, te sobresaltas a ti misma con ideas tan terribles que te da miedo verbalizarlas y que el mundo entero te tache de mala madre, por qué sin duda una buena madre, una madre de verdad, sólo es amor, ternura y paciencia infinita y nunca jamás, pensaría en lanzar al Gremlin ventana abajo en la enésima noche que te hace añicos el sueño y el tímpano y un sentimiento de culpa enorme va creciendo en tu interior día tras día y sobretodo, noche tras noche, hasta que la ginecóloga estirada esa que te llevó el embarazo, en la visita de cuarentena, te dice tan ricamente que los primeros meses comprendes perfectamente a esas personas que pierden el oremus y perpetran lanzamientos de Gremlins desde diversas aberturas del hogar y que hay que estar muy centrado para no hacer una barbaridad y tú te quedas pasmada oyendo a toda una señora ginecóloga de un más que reputado hospital pionero e innovador en esto de la maternidad, admitiendo todas esas oscuras maquinaciones nocturnas que pensabas que se te ocurrían a ti y sólo a ti por que eras una mierda de madre desnaturalizada, y ahora resulta que la enfermera se une al festival de barbaridades pensadas en los primeros meses y te das cuenta de que no, que no eres una mala madre, sólo una madre humana al límite de sus fuerzas mentales y físicas; o lo que es lo mismo, una madre novata.
Y te sientes mejor, y te das cuenta de que no eres perfecta, pero has resistido ya dos meses y el número de individuos que forman tu familia se mantiene estable, lo que quiere decir sin duda, que lo estás haciendo bien y eso te da fuerzas para seguir, al menos hasta la noche siguiente en la que vuelvas a maquinar terribles planes contra tu Gremlin llorón, vamos.
Otro día os hablo de la lactancia, el Coco de toda madre recién parida, muajajajajajaja.
Etiquetas:
Amor,
Dolor,
Familia,
Fotografía,
Gremlincita,
Me pongo psicopata
Nuestra preciosa hija
jueves, 7 de marzo de 2013
Hoy hace dos semanas exactas que llegó nuestra preciosa y maravillosa pequeñita.
Tras un parto largo, pero fácil, asomó la cabecita a este mundo haciendo realidad lo que hasta entonces para mi sólo había sido una idea abtracta e inalcanzable.
En apenas unos segundos, se materializaron 40 semanas exactas de embarazo en un pequeño ser que rompió a llorar tan pronto como fue arrancado de las entrañas de su madre y que calló en el justo instante en que fue abrazada por ella.
Tan pequeña, tan indefensa, tan perfecta, tan bonita.
Ahora estamos haciéndonos a ella, conociéndola, cuidándola, alimentándola, mirándola, acariciándola, pero sobre todo, queriéndola.
No sé cómo se puede tener tanta suerte.
Los gatitetes
jueves, 4 de octubre de 2012
Querida Gremlincita,
estos son tus gatitetes, el tremendo Áyax i el dócil Nox, cada uno únicos en su estilo.
Ya verás que Áyax es un zalamero que te mirará con ojitos tiernos para que le hagas todo tipo de mimos y que en cambio Nox, se quedará a una distancia prudencial haciendo ver que no quiere nada de ti aunque nunca se aleja mucho.
A Nox le gusta que lo acaricien mucho y bien fuerte, sobretodo debajo de las orejas y la barbilla, no le gusta que lo cojan en brazos pero se deja, en cambio Áyax se pone tan nervioso cuando lo tocas que te muerde y araña, pero muy flojito y jugando y si lo cojes en brazos tratará de subirse a tus hombros, no en balde sus primeros meses los vivió como un gato loro, siempre encaramado a alguna de nuestras espaldas.
Áyax es muy sociable, cuando viene alguien a casa se sube enseguida a su falda, lo huele y lo adopta, lo mismo para un vendedor que para nuestros amigos y es un gato muy valiente y atrevido.
Nox en cambio, cuando viene alguien suele esconderse debajo del sofá y en raras ocasiones trata con extraños a los que le cuesta mucho acostumbrarse.
Y sí, es un gato más bien cagón.
Nox es un sibarita melindroso al que le vuelven loco el jamón serrano y las aceitunas, que no pierde una para pedirte algo de comer, son esas raros momentos en los que él viene a ti y no a la inversa.
Áyax tiene claras sus prioridades, si en una mano tienes comida y en la otra nada, se acerca a la que no hay nada por que sabe que puede obtener mejores mimis de esa mano.
Nox es el mayor y Áyax el pequeño, cuando llegó le hizo la vida imposible a Nox, estresándolo hasta el límite de sumirlo en una depresión.
Tras muchos esfuerzos y muchos mimos, conseguimos que la convivencia fuese pacífica y ahora Nox es el guardián custodio de su tete y pobre de ti que te metas con él.
A Áyax le gusta dormir a los pies de mami mientras que a Nox le gusta más dormir sobre su almohada por lo que es fácil encontrame custodiada de pies a cabeza durante las noches más frías de invierno, y a mi me encanta, para qué negarlo.
Nox es un gato tranquilo y reflexivo, todo lo hace con mucha lentitud y no le gusta mucho moverse, ronronea enseguida y soporta con mucha paciencia las trastadas de papi y mami, Áyax en cambio es un gato muy movido que se pasa el día dando saltos y carreras y su mayor diversión es observar a Nox para gastarle bromas pesadas, pero como Nox es un buenazo, se deja hacer.
¿A que tienes ganas de conocerlos?
Políglota espontáneo
lunes, 26 de septiembre de 2011
Dice mi medio pomelo que no sabe hablar inglés, aunque el caso es que sabe más de lo que se piensa y a veces hasta se arranca un poco, cuando ve que me sale humo de las dos neuronas angloparlantes que tengo y me echa un cable.
Por descontado que no habla alemán, y no lo entiende; como yo, vamos.
Así que va una por el mundo con la certeza de que su chico no se va a arrancar en ningún caso a hablar en alemán, en ninguna situación posible.
Es una verdad absoluta, un hecho demostrado, un dogma de fé, algo que mantiene el mundo girando en el sentido correcto y es importante que sea así.
No que no lo hable, sino el hecho de saberlo.
Una de las visitas que queríamos hacer en Berlín, era el cementerio judío de Weinssensse, así que fuimos a la oficina de turismo de Alexander Platz, dónde nos atendió un muchacho muy ocupado en otras cosas que por descontado no nos incluían a nosotros y nos dió una indicaciones más bien vagas, de cómo llegar.
El caso es que como sabíamos qué bus coger, el resto nos dió igual, ya preguntaríamos al llegar a la parada.
Pero al llegar a la parada, final de trayecto, nos encontramos en un descampado dónde no había nada además de la parada.
Yupi!
No nos quedaba otra que ir a preguntarles a los autobuseros que tenían allí aparcados sus buses, especie rústica y brusca dónde las haya, eran nuestra única fuente de información y por descontado, en germano, por que de inglix nothing de nothing.
Tomo aire, me miro el mapa, me aprendo el nombre entero en alemán, que mi inglés es una mierda pero la topografía alemana la ensayo hasta que se parece al menos un poco a lo que dicen las megafonías y nos acercamos a la tertulia de dos autobuseros que nos miran llegar con cara de animal de compañía de cuatro patas con un mal día.
Saludo y me dispongo a decirles que queremos ir al cementerio judío y que cómo se llega, cuando un ente a mi lado, mejor conocido como medio pomelo, va y dice:
-Entschuldigung, eine fragen, bitte.
Yo, juro por Dios, que en ese instante el mundo se ralentizó, quedó en silencio, los colores se apagaron y sólo se oía mi cerebro diciendo,
-Ka pasau, ka-pa-sau!!!!!!
Por que si en ese momento hubiese aterrizado un platillo volante, no hubiese flipado más, de verdad.
Vamos a ver, primero, ¿pero qué ha dicho?, está claro que lo ha dicho bien, por que el autobusero ha dicho que sí con la cabeza, un sí del estilo, amos a ver que quieres animalillo y yo he entendido lo del principio y lo del final, pero nada más.
Pero sobre todo, por que no me ha avisado de que iba a decir algo y ¡además en alemán!
¿¡Quién eres tú y que has hecho con mi chico!?
Dice mi medio pomelo que la cara que puse fue impagable, que lo miré atónita, abrí y cerré la boca varias veces sin saber qué decir y que por supuesto, perdí el hilo de lo que tenía que preguntar, por que el muchacho, muy amablemente, había dicho,
-Disculpe, una pregunta, por favor- y se suponía que tras el por favor, yo decía lo que tenía que decir, pero claro, como ni puta idea de lo que había dicho el maromo y sobre todo, pasmada de la sorpresa, no atinaba a pesar de que los autobuseros me miraban con cara de, arrancas o qué.
Una vez que el mundo recuperó el movimiento normal, el sonido y los colores, le señalé el mapa, le dije que queríamos llegar al cementerio, con una pronunciación que a mi me parecía alemán de toda la vida, y esperé indicaciones.
La cara del autobusero al ver el sitio al que queríamos llegar tampoco tuvo precio, nos miró, repitió el nombre del lugar, torció el gesto y ahí es cuando pensé que nos mandaba a freir espárragos, pero tras meditarlo unos minutos y compartir impresiones con el otro autobusero, se encaró a la carretera y mano en ristre señaló, recto, derecha, recto, izquierda, sin pérdida vamos, aparte de la carretera nosotros sólo veíamos una masa de árboles que no acababa nunca.
Dimos las gracias y pallá que fuimos.
Recuperada la intimidad le dije al medio pomelo si me contaba qué había dicho, por qué lo había dicho, pero lo más importante, ¡por qué no me avisó de que sabía decir cosas en alemán!
Todavía se está riendo, es que pasar un mes en Hamburgo es lo que tiene, se aprenden frases útiles que uno esconde y no utiliza hasta la mitad del viaje y además, lo hace por sorpresa, a ver si tu mujer llega a la conclusión de que en realidad hablas 7 idiomas pero no se lo has dicho.
Y esa fue la anécdota oficial de medio pomelo de este viaje.
*Al final llegamos al dichoso Jüdischer Friedhof Berlin-Weißensee.
Etiquetas:
Berlín,
Fotografía,
Jüdischer Friedhof Berlin-Weißensee,
Vacaciones,
Viajes
Retomando
jueves, 22 de septiembre de 2011
Hemos vuelto (llegamos el martes por la nochenoche) y estamos retomando el ritmo.
El lunes que viene, vuelta al trabajo.
Estamos cansados, despejados y desconectados, pero en el fondo de mi ser, sé que bulle un volcán que espera pacientemente encontrar una vía de escape.
Y por experiencia sé que los volcanes son tan pacientes como inflamables.
Ha sido bonito pero he tenido la cabeza en otra parte, me ha faltado la expectación de lo desconocido, un poco de ilusión y unos grados más.
Lo que no me ha faltado, es la compañía excepcional, que me ha arropado, me ha llevado de arriba para abajo por la ciudad, siempre por la mejor ruta y me ha arrancado una sonrisa siempre que ha podido; y han sido muchas.
Da igual Berlín que el pueblo de al lado, contigo los viajes son maravillosos; por qué estás tú que has sido el descubrimiento más maravilloso de mi vida.
*Estación de S-Bahn, Botanischer Garten, Berlín.
El lunes que viene, vuelta al trabajo.
Estamos cansados, despejados y desconectados, pero en el fondo de mi ser, sé que bulle un volcán que espera pacientemente encontrar una vía de escape.
Y por experiencia sé que los volcanes son tan pacientes como inflamables.
Ha sido bonito pero he tenido la cabeza en otra parte, me ha faltado la expectación de lo desconocido, un poco de ilusión y unos grados más.
Lo que no me ha faltado, es la compañía excepcional, que me ha arropado, me ha llevado de arriba para abajo por la ciudad, siempre por la mejor ruta y me ha arrancado una sonrisa siempre que ha podido; y han sido muchas.
Da igual Berlín que el pueblo de al lado, contigo los viajes son maravillosos; por qué estás tú que has sido el descubrimiento más maravilloso de mi vida.
*Estación de S-Bahn, Botanischer Garten, Berlín.
El cielo sobre Berlín
lunes, 12 de septiembre de 2011
Como todo no puede ser malo, hoy empezamos nuestras vacaciones y mañana nos vamos a Berlín.
La primera vez que fuimos no nos dió tiempo a nada y nos quedó por ver todo lo relacionado con la 2ª Guerra Mundial, y eso es algo con lo que no podemos vivir.
Espero pillar una ola de calor y no necesitar bufanda por qué Berlín, con ese río tan majo, tiene una humedad que te cala y no te deja ni pensar y con una vez de pillar un frío del copón, ya es suficiente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





























