Mi parto robado

viernes, 24 de mayo de 2013


La mayoría de personas que me rodean, ven el parto cómo un mal necesario, cómo un trámite, cómo ese momento que hay que superar de la manera que sea, lo más rápido e indoloramente posible.
Yo tuve 9 meses para prepararme para un parto que no tuve y que tampoco preparé por qué no pude.
Necesitaba ir paso a paso, día a día y en ese ejercicio no cabía la posibilidad de mirar más allá de la semana 40.

Los médicos que me atendieron durante mi embarazo no me informaron de nada relativo al parto, sólo me comunicaron que por seguridad tendría un parto inducido si no me ponía yo de parto de forma natural antes y que en ambos casos, sería un parto monitorizado, lo que en cristiano quiere decir que te obligan a estar tumbada en la cama al menos hasta que te ponen la oxitocina.

Yo no quería un parto inducido, aún sin saber lo que sé ahora de ellos, sentía en mi fuero interno que esa no era la manera, pero el embarazo se complicaba, los factores de riesgo se multiplicaban y los médicos insistían siempre que podían en el discurso del miedo.
A pesar de todo, llegadas las últimas semanas, yo tenía bastante claro que mi embarazo, a pesar de tener riesgo, había ido bastante bien y nada podía demostrar que los problemas de peso del bebé estuviesen relacionados con la trombofília detectada por lo que me planteé muy seriamente rechazar el parto inducido y esperar a ponerme de parto de manera natural.

Pero tuve miedo, tres abortos y un embarazo tremendo, lleno de ansiedad, de pruebas, de presión médica, minan mucho y estaba claro que no iba a encontrar ningún tipo de apoyo a mi decisión en el equipo médico.
Sentía en mis entrañas que eso no era lo correcto, que no era necesario, y sobretodo, que no era lo que quería, pero todo el mundo a mi alrededor repetía una y otra vez que no había para tanto, que en realidad no cambiaba nada, que fuese cabal, que no quisiese desafiarles sabiendo ellos tanto y yo tan poco.
Yo sabía que el riesgo a que pasase algo en esos días fuera de cuentas era un riesgo que podía ser muy real o no existir en absoluto, pero enfrentar esa decisión completamente sola* no es nada fácil, por lo que cedí y accedí a que me programaran el parto.

Tres semanas antes del día que cumplía las 40 semanas pregunté qué posibilidades existían de tener un parto natural a través de un parto inducido.
Es una pregunta absurda pero sobretodo, ingenua, ahora lo sé.
Se me informó de que era completamente posible, pero no se me informó detalladamente de lo que era un parto inducido, por lo que la información recibida no me sirvió para saber a qué me enfrentaba realmente.
En ese punto, mi moral estaba ya tan mermada por todo el proceso que no me quedaban ánimos para informarme por mi parte.

A nadie le importa el modo en que mi hija llegó al mundo por qué nadie entiende cómo se siente una madre a la que le han robado el parto, nadie se hace cargo del sentimiento de vacío, de la rabia, de la frustración, pero sobretodo, del lo incompleta que se siente una mujer que no ha parido cómo deseaba, peor aún, cómo sentía que debía hacerlo.
No hay para tanto.
No es tan diferente.
Eso que te has ahorrado.

Cuando me pusieron la oxitocina, al principio, cuando las contracciones eran leves y esporádicas, hubo un momento en el que pensé que podría pasarlo sin la epidural.
Me sentía tan fuerte, tan valiente, quería callarles la boca a todos los que habían cuestionado una y otra vez mi resistencia al dolor.
Los voy a dejar con la boca abierta.
Voy a poder.
Pero cuando rompí la bolsa de aguas me sumí en un dolor tan intenso y tan insoportable que bastó menos de una hora para suplicar por la anestesia.
Por qué el dolor que sentía, era el dolor más absurdo, antinatural y estéril que había padecido en mi vida.
No era un dolor de aviso, no era un dolor de progreso, no era un dolor de esfuerzo, era un dolor vacío que mi mente y mi cuerpo, rechazaban, un dolor contra el que luchaban, un dolor que me bloqueaba la respiración.
Un dolor que aniquila.
Respira cómo te han enseñado me decía mi compañero y ni siquiera las palabras para maldecirlo salían de mi boca.
Por qué no podía respirar, estaba a merced del dolor, yo trataba por todos los medios de asirme a algo en medio de esa tormenta, sabiendo que si lo lograba podría recomponerme, controlar al dolor y no la inversa, pero no había nada a lo que agarrarse, la mano de mi chico no era suficiente, por qué al apretarla mi propio cuerpo irradiaba dolor, buscaba en mi cabeza, una imagen, una palabra, un recuerdo pero mi mente no funcionaba sólo era un circuito interrumpido atrapado en un bucle de padecimiento.
Quería moverme, ponerme a cuatro patas y huir de la camilla por qué no hay posición menos útil y más dolorosa para parir que estar tumbada, pero ya no podía moverme y tampoco soportaba el dolor de que me moviese otro.
Eso es lo que te da y lo que te quita la oxitocina.

Pero da igual, por qué está la epidural y cuando te la ponen, eres la mujer más feliz del mundo, aunque apenas sientas tu cuerpo para traer a tu hija al mundo, aunque tengas que parir atada al monitor y tumbada sin ningún tipo de control sobre un proceso activo que depende únicamente de ti y en el que no puedes ser más pasiva.

Y por eso, por qué no pude traer a mi hija al mundo cómo deseaba y por un embarazo traumático y complicado, mi posparto ha sido tan duro.
Por qué HE de ser feliz por qué he tenido una hija, sobretodo yo, después de tantos problemas, al fin lo he conseguido y no soy feliz.
Por qué he de sentirme agradecida y lo que me siento es enfadada.
Por qué he de ser positiva y me siento triste.

Ahora, que me he informado, entiendo lo que me pasa y por ello me será más fácil superarlo, sobretodo por qué descubres que lo que te ha pasado, no te ha pasado sólo a ti y que además, tienes derecho a sentirte mal aunque la gente de tu entorno no te comprenda y siga pensando que no sabes lo que quieres y que te quejas por todo.

El parto no es un trámite, no es un mal necesario, no es algo que pasar rápido y dopada, es la manera en que tu hija/o vendrá al mundo, es un modo de expresión, es un regalo, es una reivindicación, es el caos, es la euforia, es la reafirmación más poderosa que una mujer puede hacer sobre el sentido de la vida y si te lo quitan te están arrebatando una parte de ti misma.

*El padre de la criatura hubiese secundado cualquier decisión que yo tomase y fué la única excepción en mi entorno.

13 comentarios:

emejota dijo...

Permíteme que sea dura esta vez. Me consta por lo que has pasado, ¿aprendiste no? Pues eso, ahora a cuidar e educar bien a esa criaturita. La felicidad verdadera no tiene nada que ver con nada de lo que nos creemos o nos han hecho creer, a mi me parece que tiene que ver con valor y valentía, pero bueno, eso cada maestrillo con su librillo.
Ahh y si, las contracciones fuertes del parto, sobre todo en caso de las primíparas duelen muchísimo. Como que dan ganas de no repetir ni embarazo, ni placer ni demás. Bs.

Miriamcita dijo...

Hola Ender! ANtes qué nada espero te encuentres mejor, más animada y disfrutando al 100% de tu preciosa hija.
Contarte mi experiencia, embarazo controlado por SS y gine privada. Mis matronas ( SS) me informaron muy a fondo de como se hacía un parto natural, inducido, cesárea....contestaron 18367 dudas a todo. Tuve la suerte de tener una matrona viejita y una joven, así que recibí información de la metodología antigua y de la moderna, cada una con sus pros y contras.

Aprendí mucho, cada una a su manera, nos hizo entender que el cuerpo de la mujer está preparado para parir, pero que es muy necesario rpeparar la mente. Y la mente cuesta más de " entrenar"
Yo la preparé a conciencia, SABIA QUE IBA A DOLER, pero cada dolor me acercaba más a ese instante de verle la carita de mi hijo con esos ojos taaan abiertos con los que nació. Nos dieron la importancia de la respiración...si tu no respiras a tu hijo no le llega aire, no vale llorar, ni gritar ni aguantar la respiración... respiré y respiré y respiré...y aprendí a relajarme...me aburrí de respirar. Leí algo acerca del parto respetado y planes de parto. Poca cosa...demasiada histérica feminista....( perdón pero así lo veo yo)

YO tenía mi plan de parto....que se me informara de cada acción llevada a cabo en el paritorio, de resto, confiaba en la medicina.
Cuando llegó el momento...tras tres noches de contracciones, mi matrón preguntó si tenía plan de parto, le dije que simplemente queria lo mejor para mi hijo y en segundo lugar lo mejor para mi. Aparte de eso, que quería ser informada de todo, y que mi pareja era enfermero y si yo no entendía algo, él si lo haría...no quería excusas del tipo " eres una paleta y no vas a entender nada".
ah! y quería la epidural. Por supuesto.

Fui atendida como quise, me informaron, me estuve duchando casi una hora con agua hirviendo,me pusieron la epidural. Hubo muchas cosas que se torcieron en el parto ( contracciones demasiado fuertes hasta el punto de necesitar medicacion para frenarlas, mala rotación del bebé y uso de ventosa y fórceps, episiotomía y desgarro....)pero lo fueron resolviendo y me fueron informando en todo momento.... me abanicaron, me acariciaron, me dieron ánimos, solo les faltaron los pompones, el euiqpo se portó de MARAVILLA.
Considero que tuve un parto 100% respetado, y tuve el parto que yo quise, y el que me pude permitir. No hablo de dinero...hablo de que surgieron cosas que ni me había planteado y ni deseé jamás que ocurrieran, pero así es la vida. No me pude permitir parir en 5 horas, por que estuve 12, no me pude permitir ahorrarme un tajo, por que necesité fórceps, y no me pude permitir ahorrarme e desgarro, por que la frecuencia de mi hijo bajó justo en ese mismo instante y el ginecólogo que me atendía se dió prisa en sacarlo. sabes qué....que agradezco todo lo que hicieron en mi parte, por que en primer lugar controlaban a mi niño, y en segundo lugar me controlaban a mi.

Yo tengo un recuerdo brutal del parto, brutal en el sentido positivo, no lo pasé como en una fiesta...pero disfruté mucho.....Y gracias a todo lo que pasé, tengo un hijo precioso.

No creo que el % de mujeres que traen a su hijo al mundo como ellas querían sea muy elevado....básicamente por que es un proceso tan complejo y en el que influyen tantas variables que no se puede controlar al 100%. Por supuesto, las que quieren parir en su casa y sin asistencia hospitalaria si paren como quieren....pero si la cosa se complica ya sabemos como puede terminar.
Disfruta de tu hija, es lo más bonito que tendrás nunca. No desperdicies ni un minuto de su compañía pensando en que podría haber sido...fue como fue, crees que el riesgo hubiera merecido la pena?
Muchísimo ánimo!!! Y disfruta de Sofía.

Ana dijo...

Yo no soy madre y creo que a estas alturas ya no lo seré, por lo que no me puedo poner en vuestro pellejo, ni puedo pensar en lo que querría, porque ahora mismo creo que pediría todas las drogas del mundo porque el dolor me asusta sobremanera... De lo que sí que estoy segura es de que hay que respetar a todo el mundo, todas las decisiones y formas de pensar... Es curioso, porque he leído tu post y a continuación el de Diario de una mamá pediatra y las dos habláis de lo mismo... aquí te lo dejo por si te interesa...

http://www.dra-amalia-arce.com/2013/05/silencio-mujer-pariendo-bebe-naciendo.html

Y disfruta de tu niña, que es lo más importante ahora mismo... Un besazo

Ender dijo...

Emejota, pues no sé si aprendí la verdad, lo que sí tengo claro es que le vi la cara de verdad a muchas de las personas de mi entorno, es lo único que tengo claro y de eso sí se aprende.
Y sí, la felicidad no es lo que nos dicen, por eso hago entradas cómo estas, por qué la estoy buscando.
Besos

Ender dijo...

Miriam, por lo que tú cuentas tuviste unas visitas normales con el equipo que te llevaba en las que recibiste la información necesaria para prepararte para el momento.
Imagínate que durante todo tu embarazo, un embarazo que los médicos etiquetan de riesgo, no te informan de nada que tenga que ver con el parto, por qué de eso ya te hablarán más adelante, por qué ahora no es el momento, por qué no saben cómo será tu parto, por qué aún pueden pasar muchas cosas y etc, eso te infundiría mucha confianza en ese momento tan importante?

Para que te hagas una idea de lo que te hablo yo supe lo que era un plan de parto después de nacer mi hija, por qué en 9 meses nadie hizo referencia a ello, al 8 mes les pedí información por escrito de lo que tenía que llevar al hospital en vista de que ellos no me daban nada, en ese momento la enfermera de la gine se ofreció a inscribirme a una de las visitas guiadas para embarazadas que daba el hospital dónde se explicaba detalladamente todo, la respuesta de la gine fue,
-No, ella va con heparina.
Y punto pelota.
Perdón? Que yo no pueda elegir mi parto no quiere decir que no vaya a parir, digo yo que la información de cómo funcionan nunca está de más, ese día no es que me sintiese mal, es que me sentí humillada.

Para mi un parto respetado es un parto que se desarrolla siempre que es posible, cómo los padres desean.
Tal vez no me he explicado bien, pero me gustaría decir que tengo un buen recuerdo de mi parto, que fue un buen parto y un parto bonito según mi modo de verlo, pero NO fué el parto que yo quería.
Lo quita eso mérito al parto que tuve? No.
¿Pero es eso importante? Pues sí y te diré por qué.
Por qué no es lo mismo que una mujer no tenga un parto natural por qué no se puede, embarazo de riesgo, pero de riesgo con pruebas que así lo constaten, a que no lo tenga por la comodidad médica.
En mi caso jamás se buscó ninguna alternativa, esa puerta estaba cerrada, mi bebé no crecía bien según unas estimaciones que nunca se pudieron contrastar, ya que a través de una ecografía puede existir hasta unos 400 gramos de diferencia, las miles de pruebas que me hicieron nunca respaldaron que de verdad al bebé le pasase algo y de no haber tenido abortos antes y dar positivo así como de pasada en una trombofília, mi embarazo hubiese sido normal, se hubiese asumido que mi bebé era pequeño por causas genéticas y todos contentos.
El problema es cuando aún sin tener certezas inequívocas tu equipo médico insiste en el discurso del miedo y se niega a escucharte, aunque sea para decirte que sí, que te entiende pero que no puede ser.
El problema es cuando se insiste en acojonarte para que no cuestiones nada, y créeme que tras tres abortos, no cuesta mucho.
(sigue)

Ender dijo...

Me preguntas si creo que el riesgo hubiese valido la pena, y creo que la respuesta está en mi entrada, por qué no dije en ningún momento que de tener la oportunidad me hubiese negado a un parto programado, pero que esa decisión una madre la tome por miedo y no por estar ampliamente informada y apoyada por su equipo médico, me parece alarmante.
Si yo hubiese tenido un parto programado arropada por la comprensión de los médicos, bien informada y convencida con palabras y con hechos, hablaría de un parto respetado por muy inducido que hubiese sido y no es tanto lo que pasó, cómo lo que no pasó que me molesta y me hace sentir mal, por qué me siento manipulada por unos médicos a los que antes que el bienestar emocional de la madre, les importa más que no los demandes si algo sale mal.

Como te decía, creo que tú tuviste un equipo que supo tratarte cómo necesitabas, pero por ponerte ya un último ejemplo, cuando te realizan una episiotomía han de informarte y pedirte permiso, no lo digo yo, lo dice el libro explicativo de mi hospital, a mi me cortaron sin preguntar teniendo en cuenta que en ningún momento pasó nada que justificase una decisión de emergencia para no informarme.
Y como esa, muchas durante el embarazo, el parto y el posparto.

Disfruto de mi hija, pero necesito poner en orden muchas, muchísimas cosas por que más de tres años de lucha y padecimiento dejan un poso tremendo y esas cosas no se borran al nacer tu hijo, de hecho a menudo empeoran, afloran justo cuándo más frágil estás.
Yo quiero sanar, volcar estas experiencias aquí me ayuda a pasar página de unas vivencias terribles que por lo general la gente quiere que entierre por que ahora TENGO que ser feliz y parece que el simple hecho de hablar de ello sea cómo robarle la felicidad a mi pequeña o algo parecido.
Sé que hay muchas más mujeres que se sienten cómo yo, pero nadie habla de ello y así se perpetúa la idea de quién se siente así hace algo mal, es defectuoso y es un tema que nunca se normaliza a pesar de que existe.
Y yo sé que eso no es verdad.

Muchos besos a ti y al peque.

Framboise dijo...

Ender, tu felicidad es tu niña. No te han robado nada. Por traerla al mundo en medio de dolores ¿sería más tuya? ¿te sentirías más madre?...
No lo creo: tengo dos hijos, ya te lo conté: mi hija del corazón, adoptada y mi hijo de corazón y tripa. Y los dos son mis hijos. Cuando pienso en ellos, no me siento más madre por haber parido a uno. Me siento madre por quererlos y por haberlos criado. Ahora es cuando empiezas a ser madre, te lo aseguro.
Lo anterior es agua pasada y tu gremlincita es futuro.
Besos a las dos. :)

Ender dijo...

Hola Ana, sabes una cosa, a mi también me asusta mucho el dolor, pero muchísimo.
Imagínate una fóbica a las agujas metida en un proceso que dura un año y varios meses dónde el 90% de las pruebas que le tienen que hacer es con agujas.
Se pasa muy mal.
Antes de quedarme embarazada, hace unos años, uno de los muchos motivos que justificaban el no querer tener hijos era precisamente el miedo al parto, le tenía un miedo terrible y me consta que muchas mujeres viven su embarazo con un miedo atroz a ese momento.
En mi caso, el largo camino hasta conseguirlo y dos abortos con mucho dolor, muchos días, hicieron desaparecer ese miedo.
Hace unos años también pensaba que pediría la epidural y si me hubiesen hablado de un parto natural me hubiese dado un ataque, pero algo me hizo cambiar de idea, una intuición interna que te dice que lo que necesitas, que lo que es mejor para ti es ese otro camino.
A mi me la pusieron y ya no me hacía falta, me dijeron que un inducido sin epidural salvo casos muy concretos no se da por qué es insoportable y doy fe de que es así, por qué las contracciones que da la oxitocina sintética no son las que da el cuerpo y además el cerebro no las procesa de la misma manera que es lo realmente importante.
A mi cuando me la pusieron ya no me hacía falta, pero cómo llevaban una hora y media sin hacerme tactos por qué era primeriza y ya se sabe que tardan, pues nada, cuando terminaron estaba 100% dilatada y seguramente ya hacía un rato de ello, o sea, que encima con lo jodido que es que te la pongan con contracciones cada minuto, pa ná.

Yo también estoy de acuerdo con que hay que respetar todas las decisiones, nadie debe imponerte una manera de hacer las cosas que no es la que quieres, creo que estamos en un momento en el que tenemos suficientes medios para informarnos y decidir en conciencia lo que queremos y creo que los médicos tienen la obligación de dar en la medida de lo posible, lo que necesitamos.
Pero también creo que la medicina cada vez está menos al servicio del paciente y está más aterrorizada de las posibles demandas lo que se traduce en un menor respeto por el la persona a la que atienden.

Gracias por el enlace, me lo leí y me gustó.

Besos

Ender dijo...

Framboise, te has colado en medio de mis respuestas, no te había visto :D
Permíteme que te diga que yo creo que mi felicidad soy yo y que mi hija es ahora el motor de mi felicidad, que no es lo mismo.

Bueno, la traje al mundo en medio de dolores, te lo aseguro, 11 horas de padecimiento contra apenas una hora de epidural, no creo que un parto sea mejor o peor en relación al sufrimiento, por descontado que no.
Creo que ya explicado en mi respuesta a Miriam dónde radica mi descontento y no tiene que ver directamente con el parto que me tocó, sino en la actitud de los médicos ante una necesidad que yo tenía y no fue escuchada.
Como he dicho, mi parto hubiese podido ser respetado incluso el parto que yo quería con la actitud correcta, pero no fue así.

Mi Gremlin sería completamente mía aunque la hubiese parido por una oreja :D

Besos

Framboise dijo...

"yo creo que mi felicidad soy yo y que mi hija es ahora el motor de mi felicidad, que no es lo mismo."
:) Pues para mí es lo mismo.
Sin epidural, 19 horas y luchando contra la opinión de los médicos que querían hacerme una cesárea. ¿La diferencia? Los míos fueron más respetuosos. O les grité con más fuerza que se fueran al diablo. (tengo un genio de mil demonios :D )
Pero te aseguro que al cabo de los años lo ves como agua pasada.
Disfruta :))))

Ender dijo...

Yo temía lo de la cesárea por qué un gran número de inducidos acaban en cesárea y eso si que no lo quería de ninguna manera, pero claro, después de x horas no sé que resistencia puede tener ya una.

Sé que al cabo de los años sólo recordaré lo bueno y lo bonito, pero si antes lo pongo todo en orden tardaré menos tiempo.

AzaharaJStyle dijo...

me encantan tus testimosnios y auqnue no tuvieste el parto que quisiste nadie te va a quitar que fuiste tu la que la dió a luz y solo tu!! con dolor artificial o no y la creaste durante 9 meses dentro de ti.Todo al final pasa...
besos
AJS

Ender dijo...

AzaharaJStyle, muchas gracias por tu comentario y claro que sí, todo pasa y todo llega.
Y estoy de acuerdo en una cosa más contigo, que mi niña llevará zapatillas de puntera blanca, de hecho, ya ha estrenado el primer par y ya tiene otro esperando para de aquí un par de meses y ambos se los han regalado en honor a su mami.
Espero que tengas un maravilloso embarazo.
Besos

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