A yonqui no me meto

lunes, 6 de septiembre de 2010

El martes de la semana pasada, me hice el cuarto análisis de sangre del año.
En ocho meses, me he hecho más analíticas que en los últimos diez años, lo juro.
Desde los 11 años, le tengo pánico a las agujas, por que un inepto me hizo una desgracia.
Yo aún no lo sabía, pero aquel señor acababa de desatar mi peor fobia.
Lo supe, claro está, cuando me tocó la siguiente analítica.

Desde entonces, he ido afrontando este miedo irracional como he podido.

Al principio, les tenía tanto miedo, que tres o cuatro días antes de la fecha, no podía dormir.
Llegado el momento, me daban unos ataques de ansiedad tremendos e invariablemente, me quedaba al borde del desmayo.
Como se me había puesto el estómago del revés del miedo y al estar en ayunas, me daban muchas nauseas.
Tenía que estar tumbada al menos media hora y me daban unas migrañas terribles del estrés.
Por descontado, mientras me sacaban sangre, gritaba mucho y a menudo lloraba.

Llega un momento, en que sólo te queda afrontar lo inevitable, y lo inevitable es que a lo largo de mi vida, me van a tener que hacer una serie de analíticas, pase lo que pase, me den miedo o no; nadie puede ahorrarme este trance.

Entre mis 11 años y ahora, han pasado muchas cosas.
He aprendido a gestionar mejor mis emociones, he tenido que hacer de enfermera de mis gatos, inyecciones incluídas, me he dejado hacer acupuntura algunas veces, pero sobretodo, he ido sanando mi alma con los recursos que han estado a mi alcance y aunque las agujas me siguen dando miedo, no me quitan el sueño ninguna noche, no me dejan al borde del desmayo, no me dan ataques de ansiedad y ya no lloro.

Sin embargo, hay algo que no ha cambiado; me producen un dolor insoportable.

De las 4 analíticas de este año, las dos primeras, fueron bien.
La primera, me la hizo una chica maravillosa, sin apenas dolor y muy rápido.
La segunda, me la hicierona través de la vía, y aunque la vía me la pusieron al tercer intento y tras hacerme mucho daño, la analítica fue bien.
La tercera, me pusieron la vía bien, pero la analítica fue un espanto, aunque yo lo achaqué a la vía y no lo contaba como mala experiencia.
Y la cuarta, fue un desastre.

Tengo las venas muy finas, a menudo no me encuentran la vena, lo que se traduce en que una operación de un par de minutos, se alarga 15 o 20.
El martes, no me encontraban la vena, y al final, me pusieron la aguja en una vena bifurcada que tengo de la que apenas salía sangre con lo que estuve con la aguja puesta una eternidad, con un dolor horrible en mi brazo y otro más horrible en mi mente, con una analista maravillosa, la de la primera vez, que ya no sabía que hacer para sacerme más sangre.

Hasta esta última analítica pensé que con la disposición adecuada, no sentiría dolor, o que sería un dolor muy muy pequeño, pero el martes caí en la cuenta de que mi disposición no va a cambiar un hecho impepinable; mis venas son una mierda.
El martes caí en la cuenta de que es sólo una cuestión de suerte que ese día me pillen una buena vena o no, mi disposición sólo puede cambiar que sufra mucho, o que sufra muchísimo, pero el dolor va a estar ahí, por que es una consecuencia directa de algo que no puedo cambiar.
Después de la analítica, viene otro dolor, la vena dando tirones durante horas y finalmente el morado que si hay suerte, no es tamaño palmo.

Estuve todo el día muy desanimada y se me hizo un morado de los malos.
Me sentí derrotada, por que a cabezona no me gana nadie, pero hay cosas que yo no puedo controlar.

Seguro que la próxima analítica lo veo de otra manera, pero hoy por hoy, quedamos en tablas.

14 comentarios:

emejota dijo...

Como te entiendo, me pasa lo mismo que a ti. La última vez el enfermero empezó a hurgar con la aguja, grité, la sacó y le dije que me iba a otro sitio a que me hicieran "la operación" sin dolor. Una ya no está para sufrir inutilmente. En muchos sitios hay buenos profesionales. Un abrazo y te deseo unos buenos resultados analíticos.

nee* dijo...

Yo de pequeña también les tenía pánico, pero con los años y por circunstancias de la vida a la fuerza he terminado por acostumbrarme.
Un truco que me funcionaba en la transición del pánico a la indiferencia era pensar que no tengo brazo, mano, dedo, lo que sea, si suena muy tonto, pero me refiero a desconectar aquella parte del cuerpo, cerrar los ojos i concentrarme en pensar algo repetitivo como contar mentalmente números.
Te entiendo, yo aún conservo el pánico a varias pruebas relacionadas con el médico!

Besos!

pd: no quiero meterme dónde no me llaman pero espero que te salgan lo mejor posible las analíticas, y que la causa de que te las hagan sea dentro de lo que cabe leve.

iolanda dijo...

Hola!
tu ya lo has dicho, la proxima analítica lo verás de otra manera.

siempre con la esperanza que sea como la chiquita que te lo hizo tan bien que no te enteraste. ;)

Yo tengo mucha aprensión, pero no es miedo no, solo que, el olor que hay en esos lugares me supera, nunca miro, aún con todo mi empeño y fuerza de voluntad en que no ocurra, a veces sigo desmayandome, por que me baja la tensión, y es que, como tu biendices, hay cosas que no podemos controlar.

La analítica fijo que te dará buenos resultados ¡faltaría mas después de lo que tienes que pasar ehh!

besos,

mariajesusparadela dijo...

Yo tengo unas venas que si aprieto los puños se salen del sitio, pero desconozco el por qué. Quizá sea la naturaleza que nos dota de unas cosas y nos resta otras. Porque todo lo que te quitó enanchura de venas, te lo dió e facilidad para expresarte: se vive lo que escribes.

Lourdes dijo...

Yo nunca tuve problemas ni sentí miedo ni nada de eso, en otra época doné sangre en bastantes ocasiones.

Pero tuve una experiencia horrible con mi padre cuando no había ya necesidad de hacerle nada, pero un médico iluminado decidió no dejarle en paz hasta el último momento y yo no tuve ni fuerzas, ni valor para gritar ¡basta ya!


Besos****

Hawai dijo...

Vaya, Ender...debería haber otra manera menos dramática y dolorosa de hacerlo, una alternativa cuando encontrar la vena cuesta trabajo. ¿Sabes lo peor? que como es algo indoloro para la inmensa mayoría de gente, cuando sales de la casuística encima te miran como si fuera culpa tuya. Como si tú estuvierasa poniendo deliberadamente impedimentos...no te digo!!!.

La última analítica me la hicieron en noviembre, la segunda de mi vida. Del pinchazo ni me enteré, pero sí es algo desagradable notar cómo sale la sangre haciendo presión. No es dolor, es grima.

Bicos, wapa ;).

Juan Luis T. dijo...

Hola Endercita, yo tengo un problema parecido, no es que sean finas mis venas, son profundas, con lo cual encontrarlas es como hacer prospecciones petrolíferas. A mi me han hecho muchas analíticas y ya he tomado la decisión de no dejarles pinchar en la parte interna del codo, sino que lo hagan en el antebrazo o en la mano. Dicen que es mucho mas doloroso, por que tenemos mas sensibilidad que en el codo, pero al menos me encuentran la vena al primer pinchazo.

Los hematomas salen por dos motivos, el primero es por que han atravesado la vena de parte a parte, y en el tiempo que dura la estracción se escapa sangre, la segunda es por que no presionamos lo suficientemente fuerte para evitar salga la sangre por el agujerillo del pinchazo. Así que yo siempre estoy tres o cuatro minutos presionando todo lo fuerte que puedo, y así rara vez me queda marca.

larous dijo...

Ender, en parte te entiendo. Me han llegado a pinchar en seis sitios para poder sacarme sangre, aunque yo no tengo fobia a las agujas.

Yo apreto fuerte los puños antes del analisis, me doy golpecitos en los antebrazos,...en fin un ritual, y solo he conseguido que me pinche a la primera el analista que tengo ahora, que por la edad ha visto mas venas que caras (el primer dia le dije 'venas dificiles' y me dijo '30 años de experiencia, a ver quien gana', y ganó el :)).

Yo tampoco dejo que me pinchen en el antebrazo, prefiero la mano, que dolera mas, pero con un pinchazo o dos, acabamos. Lo del mroatón es cuestion de apretar pero bien fuerte unos minutos (lo malo es que si te pinchan 6 veces en 6 sitios a ver como te apretas en todos....)

Ender dijo...

Emejota, eso es lo peor cuando te hurgan, es que se me ponen los pelos de punta :S

Nee, yo canto, en plan, laralara, en voz alta, así no oigo ni la goma, ni el capuchón de la aguja, respiro con el diafragma, intento relajarme.
Lo de pensar en que no tengo brazo no lo había oído nunca, a ver si lo pongo en práctica.

Ioli, lo malo es que la chiquita me lo hizo bien las dos veces, y una fue genial y la otra fue la última, si me hubiese tocado otra persona pensaría que era culpa suya, pero me quedó claro, que el problema son las venas.

Ender dijo...

María Jesús, me acordaré de eso cuando me hagan la próxima, le diré a la analista que tengo esta mierda de venas por una ley de compensación universal, a ver si está de acuerdo conmigo :D

Lur, yo es obvio, lo de dar sangre me es imposible.
Hace unos años se me acercó un chico por la calle, justo delante de un autocar de donantes, y cuando me preguntó si quería donar sangre le dije un no tan horripilado que se quedó clavado en medio de la calle con cara de susto y sin reaccionar un rato después de que me hubiese ido, jajajajajaja

Ender dijo...

Haw, yo creo que la habrá, pero será mucho más cara así que toca aguantarse.

Sabes que es lo que me sorprende? que cada vez más a menudo los propios analistas me dicen que cada vez hay más gente con pánico a las agujas.
Ma imagino que debe guardar relación con el que cada vez nos hacemos más pruebas, más jóvenes.
Alguien hace años, me dijo que había una unidad en un hospital de Barcelona que trataba la fobias a las agujas, por que cada vez era más común.

¿Sólo 2 en toda tu vida? uf, y yo que pensaba que llevaba muy pocas, llevo unas cuantas más que tú :D

Ender dijo...

JL, lo de venas profundas no lo había oído antes.

Bueno, mi experiencia con el antebrazo y la mano es directamente de película de terror.

La primera vía me la trataron de poner en el antebrazo, topó con el hueso, no fue agradable.

La segunda me la pusieron en la mano, a la primera, pero no te digo como se me puso la mano, el daño que me hizo la anestesia al pasar, y el mes y pico de dolor en la mano y el brazo después.

No, en la mano no, además, ahí si noté el efecto ventosa al sacar la sangre, que decía Haw y la vena que me pilló nisiquiera era buena, no pudo llenar el botecito, después de elegir una vena que sobresalía y no tan fina como la de los brazos.

Yo también me aprieto y últimamente ya no me salían morados, pero esta última, estuve 15 minutos apretando y a la hora ya tenía un morado de cagarse.

Ender dijo...

Larous, a mi 6 veces no podrían pincharme, si me pinchan 3 se han quedado sin venas ya, jajajajajajaja.

A ver si tengo que ir a que me pinche tu analista :D

Por cierto, deciros que la analítica era por una tontá y que salió perfecto, como todos los que me hacen siempre.
Soy una chica con una mala salud de hierro :D

Lidia Torres hidalgo dijo...

Me acaban de hacer un tac y tela el moratón que me han dejado donde me han pillado la via

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