Si tenemos en cuenta que el espejo ya estaba hecho y que encima no saqué fotos del proceso y sólo voy a poner el resultado, podemos llamar a esto cutre tutorial de manualidades, pero la idea es recordarnos que a poco que no tengamos dos manos izquierdas que se suele decir, con los trastos antiguos que te rondan por casa se pueden hacer cosas muy chulas y divertirte un rato.
Mi abuela tenía en su cuarto de baño este espejo, era uno de estos espejos antiguos, redondos, que llevaban incrustados en la parte de arriba un par de portalamparas para poner dos bombillas.
Como sabía que me encanta reciclar cosas viejas, me lo regaló con la esperanza de que hiciese algo de provecho con él.
El espejo en sí era horrendo, pero seguro que se me ocurriría algo; y así fué.
Cogí mi bolsa de conchas recogidas en la playa, arranqué los portalámparas, fuí a por el aguaplast y decidí hacer un espejo marinero.
Los pasos a seguir son;
1-Limpiar el espejo a fondo.
2-Preparar una buena ración de aguaplast y distribuir una capa gruesa sobre la parte de madera del espejo, hay que tener en cuenta que el aguaplast va a hacer de pegamento, así que hay que ser generosos, para que las conchas no se despeguen.
3-Ir poniendo las conchas según el tamaño y forma para que quede toda la madera cubierta respetando los margenes del espejo.
4-Dejar que el aguaplast se seque y comprobar que las conchas están bien sujetas.
5-Cuando el aguaplast está seco seco seco, es importante sino haremos una guarrada, elegimos los colores con los que vamos a pintar el espejo.
Importante, es un espejo con relieve, vamos a sacarle partido, nada de pintar del mismo tono todo el espejo, la idea es que tenga un color de base y las conchas destaquen de algún modo.
6-Pintamos todo el espejo del mismo color, o bien pintamos sólo la parte que no lleve conchas, esto depende de la currada que uno quiera pegarse, y dejamos secar.
7-Elegimos un color distinto para las conchas y las pintamos, total o parcialmente, como prefiramos.
En el espejo originario, elegí un tono azul claro para la base del espejo, pinté parcialmente las conchas y cuando estuvo seco, les di unas pinceladas de plateado, el resultado fue muy marinero.
Mi anterior cuarto de baño era en tonos azules, por eso hice un espejo marinero, pero el actual es en tonos vainilla y tierra, así que tocaba darle un nuevo estilo y para ello necesité;
1-Dos botes de pintura para madera, yo elegí los tonos más parecidos a los colores de mi cuarto de baño, vainilla y rojo inglés de la marca Titanlux
2-Pinceles

3-Estropajos de aluminio
En este caso, lo tenemos claro, vamos a darle una capa total al espejo, ya que como debajo ya hay color lo mejor para que no se vea lo anterior es cubrirlo completamente de pintura.
Lo que yo hice fue coger el rojo inglés y darle una capa de pintura en profundidad, pero sólo una.
La capa no quedó perfecta sino que en algunos sitios la pintura no cubrió del todo, para lo que yo tenía en mente era perfecto, ya que pretendía darle un toque un poco envejecido y no era necesario que el color fuese demasiado uniforme, eso sí, se trata de que no se vea el azul de fondo.
Una vez está seca la primera capa de pintura, cogeremos la tapa algún recipiente de plástico y pondremos un poco de pintura, más vale tener que añadir que pasarnos, si nos pasamos el estropajo quedará demasiado impregnado.
Mojaremos con cuidado el estropajo en la pintura y lo iremos pasando por encima del espejo, la idea es ir manchando la superficie pintada de color rojo inglés con el color vainilla, el efecto será el de un moteado que iremos distribuyendo a nuestro gusto por todo el espejo.
Es importante que el estropajo no esté muy mojado de pintura por que si lo está la pintura terminará por correrse y será una guarrada, si no está muy mojado la pintura lucirá mejor las motas se verán separadas y el efecto será más bonito. Aprovechando que la pintura aún estaba húmeda esparcí una fina capa de arena de sílice para darle un toque playero.
Y el efecto final es este,
Yo creo que valió la pena el esfuerzo, ¿no?
Y así luce colgado en la pared del baño
Pues ya tenemos espejo, lo menos, para 10 años más.
¡Me rio yo de la crisis!
*Si os ha gustado y no me llamáis tia cutre os pondré fotos de como reciclé la estantería de los cedeses y la convertí en mueble para el cuarto de baño.