
Hace algún tiempo, fuimos a casa de unos amigos, a los que debido a la distancia, vemos una vez al año.
Compartimos la afición por el cine de terror y fantástico y siempre nos enredamos en conversaciones eternas sobre cine.
Ese año, estábamos en el estudio de nuestro amigo, yo me entretenía en mirar libros hasta que mi amigo nos dijo a mi medio pomelo y a mi:
-¿Conocéis este libro?-preguntó mostrando El almuerzo desnudo, de William Burroughs.
Nosotros, que no conocíamos el libro, le dijimos que no.
-Es el libro de una película de David Cronenberg- nos informó-habéis visto la película?-nos preguntó.
No, ni siquiera la conocíamos.
-Pues no, no la conocemos, nos la apuntamos para verla-le dijo mi medio pomelo muy interesado. Y ahí terminó nuestra conversación.
Si todo hubiese terminado aquí, hubiese sido una de esas conversaciones que se borran de la memoria al cabo de poco tiempo.
Sin embargo, tanto nuestro amigo cómo mi medio pomelo, tienen una legendaria fama de empanados, fama que traspasa fronteras y épocas, y que sin duda, esta vez llevaron todo lo lejos que se puede llevar.
Al año siguiente, estábamos de nuevo en casa de mis amigos, en el estudio, mi amigo se dirige todo decidido a la estantería de los libros y saca el mismo libro de año pasado, y dice:
-¿Conocéis este libro?
Yo, levanto la vista y voy a contestarle que sí, que es el libro de la peli de Cronenberg, pero mi medio despistado pomelo le dice:
-Uy, pues no, ¿de qué va?
Yo me quedé esperando a ver que pasaba, entonces mi amigo le dice,
-Es el libro de una película de David Cronenberg. ¿Habéis visto la película?
La respuesta seguía siendo que no.
La compañera de nuestro amigo y yo esperamos a que acabaran y les comentamos, que el año pasado habían tenido la misma conversación, casi palabra por palabra.
Ambos nos miraron sorprendidos, cómo se mira a un marciano recién aterrizado y juraron no recordar nada.
Pasó un año más, y nos volvimos a reencontrar, estábamos de nuevo en el estudio y mi amigo, volvió a sacar el libro de marras y nos preguntó:
-¿Conocéis este libro?
Mi amiga y yo, nos miramos, pensando, que el suyo estaba más empanado que el mío, pero a los pocos segundos, el mío dijo:
-Uy, pues no, ¿de qué va?
Y la conversación se volvió a reproducir palabra por palabra, cómo el año pasado y el anterior, ante el estupor de mi amiga y el mío propio.
Por qué vale que te despistes un poco, pero que seas capaz de reproducir la misma conversación durante tres años consecutivos, es llegar a un grado de empanamiento considerable.
Evidentemente, cuando mi amiga y yo rompimos a reír, el dúo empanado, no sabía qué era lo que nos pasaba y a más cara de asombro de ellos, más risas por nuestra parte.
No, no recordaban haber tenido esa conversación el año pasado ni el anterior, ¿de verdad ya la habían tenido?
Llegado este punto, decidí que no estaba dispuesta a repetir esa vivencia, así que a la vuelta a casa, le dije a mi medio pomelo,
-Hemos de conseguir la peli del Cronenberg de una vez y verla- y él me preguntó.
-¿Cuál, la de El desayuno descalzo?
Mi amiga y yo, tenemos decidido, que cómo Cronenberg venga a alguna de nuestras ciudades, iremos a verlo, le contaremos la historia y le pediremos que dirija una película sobre ello; por supuesto, será de terror.