Capitalismo extremo (otra aventura del Capitán Empanada)

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Ser un superhéroe es una profesión muy dura eso está claro, salvar al universo de amenazas terribles y mantener la paz y el orden no es cosa que pueda hacer cualquiera.
Por ello, el Capitán Empanada sabe que debe mantenerse alerta en todo momento y desenmascarar a sus archienemigos, dicho sea de paso que su archienemigo más temido es La Megatorrijaquellevaesteniñoencima.
Yo no pretendo menoscabar la reputación de
l Capitán Empanada, nada más lejos de mi intención, pero si contaros la última aventura de este insigne héroe que tanto queremos, al menos en mi casa.

Hace unas semanas el Capitán Empanada se compró una mochila para ir a trabajar, por que imaginaréis que con esos trajes tan apretados es difícil meter el móvil, el tabaco o un paquete de pañuelos, así que en algún lado deberá llevarse el muchacho el almuerzo o el libro que se lee mientras llega en metro hasta el lugar de la fechoría, por lo que, en vista de que su anterior mochila estaba hecha trizas debido a una acción combinada de haberla comprado en los chinos y alguna refriega con un supervillano, decidió comprar una nueva.
Fue una tarea dificultosa, ya que la mochila debía ser resistente para que no se desintegre en las refriegas heroísticas, no muy grande para que no se vea más que la capa, con los compartimentos justos para que no se vuelva loco buscando las cosas que guardó en uno de los doscientos bolsillitos que tiene y sobretodo y de gran importancia que tenga los colores adecuados para que combinen con el pijama, perdón, con el uniforme arrapado de superhéroe.
Hallada la mochila ideal tras muchas mochilas vistas, el Capitán Empanada inició sus vacaciones, sí, sí, los superhéroes también tienen vacaciones, pero no temáis, cuando el superhéroe titular está de vacaciones se queda el suplente, en este caso un tal Capitán Quiche Lorraine, no me preguntéis, no lo conozco mucho y nuestro querido Capitán Empanada inició un bello viaje de placer por los sures, donde utilizó y mucho la recién estrenada mochila.
Llegado el momento de reiconrporarse a su jornada laboral el Capitán Empanada preparó cuidadosamente su uniforme, mochila incluída y partió raudo y con retraso (utilizó los trasportes públicos de Barcelona y ya se sabe, cuando no es un retraso, es una avería).
Ese primer día, debido a su mucho trabajo acumulado el Capitán Empanada no reparó en el aspecto de su supuesta nueva mochila pero al terminar la segunda jornada, un poco más centrado (bueno, esto es una forma de hablar) llegó a casa, algunos superhéroes tiene casas, no todos viven en cuevas o mansiones eh, puso la mochila sobre la mesa y la contempló largamente.
Una sombra negra de preocupación había crecido en su interior durante aquella jornada; ¿era esta su mochila nueva? si era así, ¿por qué estaba tan hecha caldo?. No era posible que estuviese así por un combate contra un supervillano, ya que los dos primeros días se había dedicado solamente a la burocracía, la de papeles que se le habían acumulado durante las vacaciones ¿o es que os pensabais que éstos no tienen que pasar por el víacrucis de la burocracia?, pues sí señor, ellos lo sufren como cualquier otro funcionario del Estado, así que una idea terrorífica se le cruzó por la mente, algo tan terrible que se le heló la sangre.

No sé si os he contado que como buen funcionario , el Capitán Empanada tiene muy definidas sus labores profesionales y además, como funcionario de cierto rango tiene asignada lo que nosotros llamaríamos una secretaria aunque él la llama, concretamente, Super Cartón Woman, otro día os contaré el por que de tan curioso nombre.
Llegado el punto en que nos encontramos el Capitán Empanada llamó a Super Cartón Woman y con la voz estrangulada le preguntó:
-Super Cartón Woman, mira bien esta mochila y dime si es la mochila que yo me compré justo antes de irme de vacaciones.
Super Cartón Woman, que en ese momento tenía la mente en otra parte la miró unos instantes y confesó que no lo sabía. Ante la insistencia del Capitán Empanada, la miró más detenidamente y llegó a una extraordinaria conclusión.
-No, esta no es la mochila nueva que te compraste antes de irte de vacaciones; es más, esta es la vieja.
Si la vida de el Capitán Empanada hubiese sido una película, en ese justo momento hubiese sonado una música tenebrosa, pero como esto es la vida real, simplemente sonó el tubo de escape trucado de una motillo que pasaba por allí; así es difícil parecer dignamente desmoralizado.
Super Cartón Woman, sin conocer la dimensión del terromoto emocional que sacudía en esos instantes al Capitán Empanada, dijo:
-¿Y qué ha pasado con la mochila nueva?
-Creo que...la tiré-responde con un hilo de compungida y avergonzada voz.
-¡¿La tiraste?!
-Eso...creo.
-Pero ¡¿porqué?!
-Por qué...pensé que la nueva era la vieja.
-Vamos a ver Capi, pero si la vieja está rota por todas partes y es negra cómo la noche y la nueva estaba...pues eso, nueva y tenía toda la parte de delante de color gris. Gris, ¿sabes?, gris, es un color distinto del negro, mucho menos negro que el negro, infinitamente gris, como el gris, vaya.
-No si ya, los colores nunca fueron lo mío.
-Si fueran sólo los colores- murmura Super Cartón Woman por lo bajini.
-¿Qué?- pregunta el Capitán Empanada.
-No, nada, que llevas unos bonitos calzones.
-¿Eh?
-No nada, que qué crees que puede haber pasado [ahora me suelta el rollo del supervillano, fijo]--->pensamiento de Super Cartón Woman.
-Todos sabemos que los archienemigos de los superhéroes acechan pacientemente cualquier descuido nuestro para perpetrar una malvadez-empieza diciendo el Capitán Empanada con voz potente y actitud heroística.
-Tengo claro de que debo haber sido víctima del peor enemigo que nunca he tenido-prosigue- La Megatorrijaquellevaesteniñoencima, pero ¿como lo habrá logrado esta vez?¿tal vez ha utilizado el poder de hipnosis? ¿una ilusión óptica? ¿un hechizo mágico?- dice mientras se acaricia la barbilla pensativamente.
-Claro, claro, por supuesto- responde Super Cartón Woman con un tono cargado de ironía- [todo por no reconocer que lleva una empanada del copón]--->pensamiento de Super Cartón Woman.
-Total Capi, que te compraste una mochila nueva que te ha durado unos 15 días de uso y que en un ataque de inspiración, coges, la confundes y la tiras; ¿es eso?

-Bueno, sí, pero por qué mi archienemigo La Megatorrijaquellevaesteniñoencima seguro que ha hecho algo para que yo cometiese este despropósito.
-No, claro, La Megatorrijaquellevaesteniñoencima, sí, sí.
Super Cartón Woman trata de que no se le escape la risa mientras asiente con cara de circunstáncias.
-Pues nada Capi, ya sabes lo que toca, a comprarse una mochila nueva.
-Sí, sí, me siento cómo un capitalista en pleno ataque de lujuria monetaria, comprando dos mochilas nuevas en un mes...
-La otra opción es ir con la mochila rota por el mundo y perder el bocata de tortilla de calabacín entre España y Urquinaona (paradas de metro L1).
-No, claro, el bocata de tortilla de calabacín , eso sí que es sagrado, si fuese de mortadela no te digo yo que no, pero de tortilla de calabacín...¡impensable!
El Capitán Empanada y Super Cartón Woman quedaron entonces en un silencio tristón.
-Oye, por cierto- pregunta el Capitán Empanada- esto no lo irás a publicar en el blog ese tuyo donde que te hiciste a raíz de la convención de tupper ware para superheroínas, ¿verdad?
-No, no, descuida, esto queda entre tú y yo.
-Y la Megatorrijaquellevaesteniñoencima.
-¡I tant! y la la Megatorrijaquellevaesteniñoencima, faltaría más.

6 comentarios:

Candela dijo...

jajajajajaja
Con antihéroe así, ser héroe no es cosa fácil para el Capi.

Un beso

Ender dijo...

No, nada fácil, ya te lo digo yo, pero para heroína, Super Karton Woman, no veas la de aventuras fantásticas que tiene que vivir :DDDDDD

Besitos

mariajesusparadela dijo...

¡¡¡qué palabra tienes!!!

Ender dijo...

María Jesús, es que en esto del blog se junta el hambre con las ganas de comer, o sea, que me encanta escribir y que puedo :DDDDD

Daisy dijo...

a mi me gusta más el capi que la torrija...

me lo he leído...meloheleido chincha que me loheleido...

me cae muy bien el capi...y como la vuelva a perder le envío una mochila roja del BS

Ender dijo...

Es normal, la megatorrija es malvada y el capi es un super héroe, te tiene que gustar más él :D

Si es del BS seguro que piensa que se la manda su archienemigo, jajajajajajajajajajaja.
Es que el rojo no le pega con el pijama, digo, con el uniforme :D

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