A veces me pregunto...(parte II)

viernes, 15 de enero de 2010

Nos habíamos quedado en la parte en que el instalador del aire argumentaba que habíamos tenido problemas de comunicación a la hora de decidir donde iban las máquinas del aire acondicionado.
El Sr. Instalador, consciente de que los problemas de comunicación no reubican las máquinas mal colocadas se ofreció para venir una mañana de la semana siguiente y ponerlas en su sitio.
Según la conversación que mantuvieron el miércoles por la tarde él y mi medio pomelo, el jueves o el viernes llamaría para pasar a buscar las llaves y la semana siguiente pasaría, previsiblemente el lunes, a deshacer el entuerto.
El jueves llegó y no llamó.
El viernes llegó y no llamó.
El lunes llegó y en vez de llamar para quedar, se presentó en casa para pedir las llaves; tuvo suerte y me encontró.
Le di las llaves y quedamos que el día siguiente, martes, si no llovía pasaría y arreglaría lo de las máquinas, si llovía no, por qué según él, entraría humedad en la pared.
No sé exactamente a que le llama él humedad, sinceramente.
El martes llegó y llovió y no vino.
Pero el miércoles llegó y también llovió, por lo que no esperaba ni mucho menos que hubiese venido, por eso de la humedad.
Llegué a mi casa, abrí la puerta y nada más hacerlo un aire cálido que me cae en el cogote a toda leche.
Si os soy sincera, lo primero que pensé fué:
-Guauuuu, mi chico me espera en pelota picada sentado en el sofá, y para no helarse ha puesto el aire caliente a toda castaña.
Pero no, de mi chico, ni rastro, así que al entrar en el comedor veo una nota del instalador donde dice que ya ha acabado y que deja el aire en marcha.
Mi primera pregunta fue ¿y para qué lo deja encendido? si lo que quiere es probarlo, ¿no le vale encenderlo diez minutos y ya está?
Voy entrando en las habitaciones y compruebo que están los tres aires a toda leche y los voy apagando sin entender nada. Por que si al menos llego y me encuentro la casa calentita, aunque haya estado el aire unas 5 horas a toda marcha sin nadie en casa para aprovecharlo, pues mira, me digo, esta tarde la paso en manga corta, pero es que ni eso.
Nuestro amigo el instalador ha dejado abierta la puerta de la habitación, puerta que está cerrada para evitar que los gatos entren y practiquen el
trepichin, deporte que consite en pisarte y dejarte llena de enganchones cualquier prenda de ropa que pillen, si es tuya mejor y si es delicada o valiosa ni te cuento, pero eso no es lo peor, lo peor es que antes de irme había dejado la ventana de la habitación abierta y el muy huevudo de las narices no ha tenido la decencia de cerrarla, así que más de cinco horas de aire caliente a toda mecha que se ha ido por la ventanita como si nada.

Respiré hondo y salí a la terraza para comprobar que al menos, las máquinas estuviesen dónde debían estar; y sí, lo estaban.
También estaba una de mis bandejas vacías para plantas en el quinto cuerno rota por varios sitios, la mesa que tenemos falcada, medio metro más para allá medio atravesada y con las falcas a tomar viento y una serie de botecitos de colirio de contenido desconocido esparcidos por la terraza.
La impresión general era que había salido a la terraza y se había liado a leches con todo lo que había pillado.
Y os preguntaréis y si llovía, y no veas como llovía, ¿no habrá entrado humedad?, pues parece que la humedad es intermitente y entra unos días sí y otros no cuando llueve.
Además, ¿a mi me va a hablar de humedad cuando tengo un boquete en el techo del comedor que da a la terraza por el que cabe una mano por el que entra el airecito fresquito del invierno?
Ja, me río yo de la humedad.

En fin, ahora andará por ahí, llenando de polvo casas ajenas y confundiendo derecha con izquierda; sed precavidos, la próxima casa puede ser la vuestra.

5 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

No pagues y pide daños.
Si todos sus clientes hicieran eso, se le acababa el mal rollo

Daisy dijo...

Ender lo del bujero ese lo ha hecho este ñor?...

reclama al contratista...también él es el responsable. En la entrada anterior hablabas de un contratista.

Espero que cuando todo esté terminado nos enseñes fotos...Yo sólo quiero ver las del invernadero y resto de terraza.

Besucos

Chelo dijo...

ainssssss,el martirio de hacer obras, pero ¿y lo bien que queda todo meses después? al final siempre merece la pena, aunque hayas tenido que berrear a 100 decibelios para que te hagan caso...
Sobre el caso concreto que nos cuentas sólo me queda decirte que menudo inútil!!!

besicos

Ana dijo...

Me has tocado un temita... que saca lo peor de mi... yo tengo una dilatada experiencia en esto de tratar con obreros de todo tipo y siempre es así, por uno bueno hay diez como el que te ha tocado... Ya escribí en el blog sobre ello, así que no me voy a extender, solo decirte que me solidarizo totalmente contigo... y que hay que protestar, a ver si esto puede cambiar alguna vez (que lo dudo)...

Ender dijo...

María Jesús, es que el agujero no es por ellos.
Hay que reconocer que lo que es propiamente la instalación la han hecho cojonuda. Pero sólo eso, la instalación, por que mira que son inútiles los jodíos pal resto...

Daisy, no, el bujero lo hizo el electricista en vista de que el del aire metiera por ahí sus tubos.
El bujero tiene que quedarse por unas cosas más que hay que hacer hasta finales de mes que empezamos las obras, ahora lo tenemos tapado para que no se note el airecito que entra.
Precisamente está así, por que el contratista que le llamas, que es familia postiza, no se fia de nadie, quedamos que los bujeros y regatas los iba a tapar él, que persona que trabaje mejor no se conoce en ese mundo.
Su problema precisamente es que trabaja demasiado bien.

El caso es que ya está al tanto de todo, y aunque alucinó, lo que nos vino a decir es que estos son de lo mejor que hay, que todos son iguales o peores y encima, lo importante, lo hacen mal, así que les pegará el broncazo, pero...

Yo pondré fotos de la terraza cuando este, aunque no sé yo si se va a quedar para lo último de lo último de lo último.

Chelo, queda todo muy bien después, pero hay que ver los berrinches que pillas por el camino, y lo que es peor, los roces que acabas teniendo con el maromo :S

Ana, es que lo de las obras tiene traumatizado a todo el que lo practica, por lo que sé.
Sí, sí, protestamos, pero ellos se van a su casa a dormir y el que se queda ahí con el fregado eres tú, y, y, y, uf, me hierve la sangre, arggggggggg.

Un día os cuento una de esas excepciones maravillosas que le pasan a uno una vez en la vida, bueno, contando a los electricistas, dos.

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